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¡ Dígame...
!
No poner el intermitente, frenazos, confundir el itinerario
o un accidente, son las consecuencias
negativas, tanto de manipular
como de conversar con el teléfono móvil
mientras se circula. Algunas
investigaciones han detectado que esta acción puede multiplicar hasta por
cuatro el riesgo de sufrir un accidente.
Según la Ley de
Circulación y Seguridad Vial, se establece en su
Artículo
11 en el apdo.3
«3. Queda
prohibido conducir utilizando cascos o auriculares conectados a aparatos
receptores o reproductores de sonido, excepto durante la realización de las
pruebas de aptitud en circuito abierto para la obtención de permiso de
conducción en las condiciones que se determinen reglamentariamente.
Se prohíbe la utilización durante la conducción de dispositivos de
telefonía móvil y cualquier
otro medio o sistema de comunicación, excepto cuando el
desarrollo de la comunicación tenga
lugar sin emplear las manos ni usar cascos, auriculares
o instrumentos similares.

De tal modo que lo mas apropiado para garantizar nuestra propia
seguridad y la de otros
usuarios de la vía
pública, además claro esta, de no contravenir las normas, es siempre que
sea posible y no se
ponga en peligro ni es obstaculice la circulación, detenerse en algún lugar
y parar el motor del
vehículo para que este no se considere circulando, o dotar
a nuestro coche de un
accesorio de manos libres que nos permita establecer conversaciones de
telefonía móvil sin
detener nuestra marcha ni ocupar mas aún nuestras manos; de este modo
no
solo no nos podrán multar los agentes de tráfico sino que evitaremos
accidentes
de
circulación, o en tercer lugar, ignorar las
llamadas hasta terminar nuestro
trayecto.
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