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Arquitecto

La palabra teatro deriva de la raíz griega <,theaomái» que significa «mirar» y para poder mirar y escuchar se construyeron los teatros griegos y romanos, en forma de semicírculo escalonado en los que todos podían mirar convenientemente. No es que. el edificio teatral sea indispensable, pues el carro de la Farsa no necesita más que de un espacio abierto frente a él, donde las gentes puedan acomodarse y establecer el indispensable nexo de comunicación con los actuantes. 

En las fiestas dionisiacas griegas nació el teatro con sus pantomimas, recitados y danzas. Con el tiempo los edificios teatrales se complejizaron, se convirtieron en locales cerrados, las ciudades se mostraban orgullosas de su «teatro» como de un monumento importante, ya que como edificio público, el teatro tenía un carácter emblemático y representativo de indudable importancia, que se manifiesta sobre todo en su imagen exterior. En el edificio del teatro de Barakaldo he pretendido destacar este carácter emblemático tanto desde el aspecto formal como desde la cuidada elección de los materiales de fachada en su textura y en su color, porque creo que ello contribuye a dignificar el propio edificio, el entorno urbano en el que se sitúa y en definitiva a la ciudad que lo construye. 

En cuanto a la espacialidad arquitectónica interior, el edificio del teatro de Barakaldo se vertebra por medio de los tres espacios básicos formalizadores de los edificios teatrales, el escenario, la sala y los vestíbulos de público. El resto de las dependencias  camerinos, talleres, despachos, salas de ensayo, ascos, vestuarios, instalaciones, tramoya así como la resolución constructivo-tecnológica del edificio, sirven para apoyar este esquema básico. 

Pero detrás de todo este desarrollo profesional disciplinario de la arquitectura, ha estado siempre latente en mí, el interés fundamental de dotar a Barakaldo de un nuevo templo a Dionisios -el Dios que apadrinó el teatro en sus orígenes, dios de las almas, de la alegría de vivir, de la muerte y la resurrección del vino y de la naturalezadonde tenga cabida toda la diversificación de actividades que conlleva una reunión colectiva desde la música y danza a la palabra y el cine, desde la tragedia y el drama a la comedia o la sátira, ya que el teatro es el símbolo del escenario terrenal; mundo aparente o real, uno y otro son una representación del misterio vital de la existencia. 

Augusto-Carlos Terrero
Arquitecto