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VIEJOS RECUERDOS A ESCENA
| Cuando nuestras autoridades nos anuncian la próxima inauguración de este nuevo y flamante Teatro Barakaldo, que, sin duda, los barakaldeses acogeremos'con gran orgullo y satisfacción para propio recreo y deleite, afloran a mi mente inolvidables recuerdos de aquel viejo Teatro,desaparecido, para dar paso al actual, mucho más cómodo y atractivo, tanto para los espectadores como para cuantos, de una u otra forma, hayan de actuar en el mismo. | ||||
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Pero en aquel viejo teatro que tantas veces he añorado, he disfrutado de inefables horas de placer y satisfacción, unas veces como espectador y otras como intérprete, dada mi condición de Director del laureado Orfeón Baracaldés, entidad en la que he prestado mi desinteresada colaboración durante más de medio siglo, y para la cual el viejo Teatro Baracaldo era como una prolongación de sus locales sociales. Centenares de veladas representadas en sus instalaciones lo avalan. Rebuscando en los archivos, encuentro programas verdes, amarillos, naranjas, descoloridos sus bordes por el tiempo, que al acariciarlos cobran vida: «Martes, 3 de marzo de 1931, a las -8.30 en punto de la noche, GRAN VELADA TEATRAL organizada por el ORFEON BARACALDES. Primera parte: Sinfonía por la Orquesta, sainete lírico El Alcalde Interino, romanza de La Dolorosa y Doña Francisquita; Segunda parte: la zarzuela El Puñao de Rosas. Precios: butaca de patio 2,00, de anfiteatro, 1,25, anfiteatro, 0,60,>. En 1932, La Ozarina; en el 34, Katiuska; en el 44, Como Hormigas; en el 46, Percal y Mahon en el 52; bodas de plata del Orfeón, Molinos de Viento, ... y así nos remontamos hasta el último programa de festejos que aparece en los archivos, ya en el año 1972, cuando celebrando la patrona Santa Cecilia, actúa el Ochote Denok-bat de Portugalete y el gran concierto lírico del Orfeón Baracaldés | |||
| Todos esos programas contienen un mensaje
artístico en el que alternan zarzuelas, conciertos, sainetes, comedias, ... pero
encabezando todos ellos aparece en grandes letras resaltadas TEATRO BARACALDO. Cantantes y cómicos, actores y directores, modistas y maquilladores, todos pasaron por las viejas estructuras del querido teatro dejando su página en forma de hilos y risas, suspiros y colorete, batutas y sonrisas. En tan dilatada vida del viejo Teatro, no faltaron sus anécdotas, como cuando se representó la pequeña comedia musical con letra del baracaldés Federico Gómez Rubiera y música de Manuel Herrero. En el momento en que el actor lidiaba un toro, y un muñeco era despedido por los aires, para caer entre los bastidores y luego simular la vuelta a escena del actor descalabrado y montado en una carretilla, el torero de trapo caía en mitad del escenario y había de verse los apuros del regidor para arrastrar el muñeco y poder sustituirlo por el verdadero actor en la carretilla. 0 aquel otro instante en que un actor tenía que tener a mano una botella de vino para beber un trago y, debido a un fallo del regidor, la botella no estaba en escena y precipitadamente entre bastidores la guardesa la nunca inolvidable cascarrabias de Amparo- proveyó la misma y cuando el infeliz actor dio un trago se encontró con la boca llena de... tinta para escribir, o ... |
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Pero volviendo al viejo Teatro, no se puede olvidar el paso por sus escenarios de reconocidas compañías como la de Plácido Domingo y Pepita Enbil, padres del famoso tenor de igual nombre, la del barítono Juan Gual, la de Antón Navarro, la de Pedro Terol, la del prestigioso actor Paco Martínez Soria o la de aquellos conferenciantes de gran cultura que con la magia de su palabra enriquecieron nuestros ratos de ocio en las famosas Conferencias Culturales organizadas semanalmente (para garantizar la asistencia del numeroso público, nuestros ediles regalaban a los oyentes una entrada para la próxima velada teatral), o la de afamadas agrupaciones corales entre las que hay que destacar nuestra Schola Cantorum de San Vicente, que en diversas ocasiones nos deleitaron con sus empastadas armonizaciones. | |||
| Como el ave fénix, el viejo Teatro resurge de sus cenizas amarillentas, impregnadas de notas y de aplausos, dando paso a un nuevo Teatro del que confiamos se pueda decir,,de tal palo, tal astilla». Esto es solamente una pequeña muestra de lo mucho y bueno que se podría escribir sobre los cientos y cientos de vivencias, aconteceres, anécdotas, etc., que de aquel desaparecido Teatro guardo en mis memorias. Solamente me queda desear a nuestros ediles éxitos y aciertos sin límite para el devenir del nuevo Teatro Barakaldo. Manuel Herrero |